Temazo "terrorífico" de Kisbee

Esta canción es un golpe directo al estómago. Kisbee logra capturar algo que pocas canciones consiguen: el terror no como concepto abstracto, sino como experiencia encarnada, víscera, que ocurre en tiempo real.

Lo más impactante es esa dualidad entre el caos exterior (explosiones, escombros, sirenas) y la obsesión interior de buscar a alguien. El protagonista no siente sus propias extremidades, su traje está "evaporado", pero sigue buscando. Esa negación de la autopreservación solo tiene sentido en el amor o en la locura —quizás son lo mismo aquí.

Mención especial a cómo juegan con los sentidos: el ruido de latas, trompetas rugiendo en la cabeza, el sol que se apaga. El terror desordena la percepción, convierte lo cotidiano en pesadilla distorsionada.

Y ese estribillo —"sinfonía cuando sientes explosión"— es brutal. Porque el terror tiene su propia belleza macabra, su coreografía de destrucción. Cuando el odio vence a la razón, efectivamente, todo se vuelve sinfonía de escombros.

El final es desgarrador: "Sé que estás viva, otra cosa no puedo llegar a creer". No es certeza, es fe desesperada. Buscar entre ruinas con el "tiempo contado" es quizás el acto más humano posible.







"Sobrevolando a tu alrededor", del dúo Harries

Esta canción de Harries retrata con crudeza y ternura ese momento en que el amor irrumpe sin avisar, justo cuando menos te lo esperas y más te incomoda. El protagonista, alguien que "antes tan frío" presumía de inmunidad sentimental, se derrite ante una mirada que lo desarma por completo.

Pero lo más interesante es cómo la letra introduce un elemento muy terrenal: el dinero como obstáculo. No es solo el miedo al rechazo o la timidez; hay una conciencia clara de que las diferencias económicas construyen una distancia casi insalvable. "Sabes que ella está lejos, en ti jamás se fijará" — no es capricho, es una percepción de pertenecer a mundos distintos.

Ese "vivir con el agua al cuello en una tremenda espiral" sugiere alguien ya agobiado por problemas materiales, y el enamoramiento llega como un lujo que no puede permitirse. La culpa que siente no es por amar, sino por no poder ofrecer nada desde su precariedad.

Sin embargo, el consejo final es hermoso: "confía en ti, mírala desde el rincón". No le pide que se lance a conquistarla, sino que al menos no deje de contemplarla. Porque hay una dignidad en admirar lo que no se puede alcanzar, y porque quizás —solo quizás— esa mirada sincera desde el rincón vale más que cualquier billete.

La canción no ofrece final feliz, pero sí una pequeña victoria: la de no rendirse al cinismo, la de seguir sintiendo aunque duela.







JAD Band y su fabuloso "Quién me necesita"

Estamos ante una espectacular balada de JAD Band que no es una simple letra de desamor, es la fotografía de un derrumbe interior en alta definición. JAD Band construye aquí un relato en varias fases, y lo hace con una honestidad tan brutal que es imposible no sentirse identificado.

La imagen final del primer estribillo es un puñetazo en la mesa: "...en un banco lloro como un niño". Esa es la clave. No es un llanto poético en medio de una tormenta, con la mirada perdida en el horizonte. Es un llanto real, incómodo, el de alguien que se sienta en el primer banco que encuentra porque ya no pueden sostenerle las piernas. Es la derrota hecha imagen. El contraste entre "todo mi amor traicionado" y esa escena tan mundana y humana es lo que eleva la canción.

Me encanta ese toque de rabia contenido en versos como "Dame al menos una lucecita, / le pido al destino con ira". No es una súplica sumisa; hay un reproche, un enfado hacia el universo por haberle mostrado lo que parecía ser "la que tanto esperaba" para luego arrebatárselo. El amor y la desesperanza pelean en la misma trinchera.

Y entonces, en medio del abismo, aparece la luz. No viene de fuera, porque "ya no tengo ni tu consuelo". Tiene que venir de dentro.

"Trozo a trozo sentado en el suelo, / reconstruyo mi confianza, / ya que no tengo ni tu consuelo, / inventaré una esperanza."

Esto es monumental. Pasar de la queja al verbo "inventar". Pasar de ser una víctima pasiva a un arquitecto de su propia recuperación. Aunque sea desde el suelo, con las piezas rotas esparcidas, decide empezar a construir. Ahí está la verdadera fuerza de la canción. No es un "ya te superé", es un "aún no sé cómo, pero voy a intentar seguir". Es un realismo esperanzador, el único posible en estos casos.

Pero volvamos al título. "Quién me necesita". Esa pregunta lo transforma todo. La canción deja de ser "por qué te perdí" y se convierte en "¿para quién voy a ser importante ahora?". Es pasar del rencor o la nostalgia a la búsqueda de un nuevo propósito. Es la constatación de que el amor que se fue también se llevó una parte de nuestra identidad, y ahora toca reconstruirla, no para que la otra persona vuelva, sino para volver a ser alguien para alguien, y sobre todo, para uno mismo.

En resumen: JAD Band no ha escrito una balada, ha escrito un manual de primeros auxilios para el alma hecha canción. Habla del dolor, sí, pero también de la pequeña y gran victoria de decidir "inventar una esperanza" cuando todo parece acabado. Es un pedazo de temazo precisamente por eso: porque no se queda en la tristeza, sino que hurga en ella hasta encontrar el mínimo resquicio para seguir adelante.







"La cosmonauta perdida", entre el mito y la realidad

 "La cosmonauta perdida" de Helium es una joya que duele y que abraza a la vez, porque habla de una verdad incómoda envuelta en poesía y memoria.

La canción parte de una historia realmente documentada como rumor en la carrera espacial soviética: la idea de que una mujer, una cosmonauta, habría llegado antes que ningún hombre al espacio, pero su misión fracasó y fue borrada de la historia. Aunque históricamente sabemos que Yuri Gagarin fue el primero, la metáfora que construye Helium es demoledora: el primer ser humano en el espacio fue una mujer, y lo ocultaron por perder.

Ese "perder" no es solo un error técnico. Es perder por ser mujer en un sistema que no soportaba que una mujer fracasara donde un hombre triunfaría. Es perder porque el error femenino no se podía admitir en plena guerra fría y propaganda. Es perder porque el relato oficial necesitaba héroes perfectos, y una mujer muerta en el espacio no servía como icono.

La letra habla de una "pionera silenciada", de voces en la radio que se niegan a callar, de Siberia bajo un cielo espectral… todo evoca un entierro sin cuerpo, un duelo sin nombre. Esa cosmonauta no solo se pierde en el espacio, sino en los archivos, en la memoria colectiva, en "un arcón" del olvido.

Y luego está el contexto: "martillo y hoz mandando como un dictador", "tiempos de presión", "sentenciarte al paredón". No es solo una crítica al patriarcado, sino a cómo los sistemas totalitarios (incluso los que se dicen revolucionarios) sacrifican a sus pioneras cuando no encajan en el molde del héroe oficial.

Para mí, la reflexión más honda es que la canción no llora solo a una cosmonauta perdida, sino a todas las mujeres que han sido borradas del primer intento, del primer riesgo, del primer fracaso. Porque la historia la escriben los que llegan, pero también los que sobreviven para contarlo. Y si fracasas y eres mujer, a veces ni siquiera eso: te convierten en leyenda, en rumor, en "se dice que…".

Ese final es brutalmente hermoso: "Se ven llamas, tengo calor, fue su reentrada con dolor. El plasma apaga su emisor, quedó olvidada en un arcón." No hay rescate, no hay justicia, solo una quemadura cósmica y el silencio.

¿Qué saco yo de esta canción? Que a veces el espacio no está allá arriba, sino aquí abajo: el espacio que una mujer ocupa cuando se atreve, y el vacío que dejan cuando la borran. Escuchar esta canción es ya un acto de resistencia: es sintonizar esa frecuencia perdida y decir "yo te recuerdo".





"Buscándote", romanticismo con el sello Arsi deCloe


Qué temazo este "Buscándote" de Arsi deCloe, no es solo una canción de amor, es un retrato crudo y desesperado de la ansiedad del amor no correspondido. 

Lo primero que me golpea es la metáfora del dominó. No dice "mis intentos fracasan", dice que son fichas de dominó que ella ha pisado "de parte a parte". Es brutal, porque no solo está tirando su esfuerzo, sino que lo está aplastando con total indiferencia, casi sin querer. Esa convicción suya, que debería ser sólida, se derrumba como un castillo de naipes al mínimo roce de ella.

Luego está el concepto del espejismo. Cuando dice "veo tu cabello en la gente, pero era solo mi imaginación", retrata la fase más alucinada del deseo. Su cerebro está tan programado para encontrarla que deforma la realidad. Esa búsqueda no es física, es psicológica; anda por la calle como un fantasma buscando un fantasma, y se da cuenta de que el humo de la ciudad le consume porque está perdido en sus propios pensamientos.

Pero lo que más me duele, y donde realmente late el corazón de la canción, es en la dicotomía final. Mientras él está pendiente de ella casi sin querer, entregando su tiempo y su paz, ella vive su vida con total normalidad. Y llega la frase demoledora: "en tu vida tan solo un punto y aparte". 

Qué manera tan brutal de definirse: ella es el párrafo entero, la oración principal, mientras que él es solo una pausa, un inciso que se lee y se olvida para pasar al siguiente tema. Es la constatación de la asimetría emocional: él se empeña, pero se siente "poco" e "insignificante" porque su amor choca contra un muro de indiferencia.

En el fondo, esta canción habla de la adicción a la esperanza. Comprar flores "por si acaso se mudó su opinión" es un acto de fe irracional, porque sabe que su opinión no se va a mudar, pero necesita creerlo para no morir en el intento.

Es una reflexión sobre amar desde la orilla, viendo a la persona en cada esquina pero sabiendo que, aunque la encontrara físicamente, emocionalmente ya se perdió en su vida. Es un viaje solitario, y la única salida que tiene el protagonista es rendirse a esa evidencia, aunque le duela como el viento que se escapa entre los dedos.




"Rock en el mercancías", un canto a la libertad y a la simplicidad

Esta canción de Oxidiana, "Rock en el mercancías", es un hermoso canto a la libertad nómada, a la vida como un viaje sin hoja de ruta fija, donde el destino no es un lugar, sino una forma de estar en el mundo.

El tren de mercancías es el símbolo central: no es un medio de transporte pulcro ni con horarios predecibles. Es pesado, lento ("paso cansino", "oruga interminable"), atraviesa páramos, no tiene "andén" fijo. Es una metáfora de una vida al margen de lo institucional, de lo establecido. Quien viaja así no espera en estaciones bonitas; se sube a lo que pasa y acepta el ritmo pausado del mundo.

Y sobre ese tren precario e incierto, la protagonista elige tocar la guitarra. Ahí está la clave: el arte como compañero de viaje, pero también como ancla y resistencia. Tocar la guitarra no es un lujo, es lo que "hace pasar el día", lo que llena el tiempo sin preguntar adónde se llega. Es una forma de estar tranquila en medio de la incertidumbre.

El azar guía el viaje, y eso no se vive con angustia, sino con una aceptación casi espiritual: "viajo a un destino que mi alma pida". No es un destino geográfico, sino existencial. Es escuchar el deseo profundo, sin mapas ni promesas de éxito.

La mochila vieja, la Fender, las cuerdas fieles, el café, los sacos amontonados... todo es mínimo pero suficiente. No hay nostalgia de un hogar fijo ("sin nada añorar"), porque la añoranza sería un ancla que impide seguir rodando. En cambio, hay una atención plena al paisaje que cambia: campiña, puertos, barcos con "gran quehacer" (el mundo afuera sigue su ritmo productivo, mientras ella elige otro compás).

Reflexión final: esta canción nos invita a preguntarnos: ¿necesitamos un destino claro para sentir que avanzamos? ¿Podemos confiar en el azar y en lo que "nuestra alma pida" sin que el miedo nos paralice? Oxidiana no idealiza la pobreza ni la dureza del viaje (el tren es cansino, el vagón solitario), pero encuentra en esa dureza una paz auténtica: la de quien ha soltado la necesidad de controlar el futuro y se ha agarrado a lo único que realmente posee: su canción presente.

Es un rock tranquilo, paradójicamente: la energía del rock está en la actitud, no en el volumen. Y esa actitud es decir "soy libre porque no espero nada, y toco porque es lo que soy".







"Dame uranio", impactante canción protesta de Mopo

Qué gran tema el de "Dame uranio" del Trío Mopo, una de esas canciones que te agarran por la pegada del ska-punk y te noquean por la crudeza de su letra. Es una fábula distópica, un monólogo de un villano que, en realidad, es un espejo de nuestra propia indolencia.

El planteamiento es brutal: "No me des salud, ni agua limpia ni frescor, prefiero que en un ataúd me traigas uranio". Ahí está la clave. La canción no habla de necesidad, sino de deseo enfermizo. Renuncia a lo esencial (vida, bienestar) por lo accesorio (poder, destrucción). El ataúd no es una amenaza, es el altar donde quiere descansar su nuevo dios. Es el triunfo de la codicia sobre el instinto de supervivencia.

Los versos son un compendio de crímenes ecológicos: contaminar pozos, irradiar el aire, quemar el suelo. Y el estribillo lo remata con una frase maestra: "Quiero uranio aunque al final te lo tengas que comer". 

Aquí aparece el núcleo de la podredumbre humana: el privilegio de no pagar las consecuencias. El protagonista quiere la energía, el brillo y la riqueza, pero los residuos (físicos y morales) que se los trague "el de al lado". Es una crítica feroz al imperialismo, al capitalismo salvaje y al "Not In My Backyard" (NIMBY). Disfrutamos del lujo, pero que la contaminación la sufran los países pobres o las generaciones futuras.

El brillo que adormece las conciencias:
"Con su brillo adormecer; las conciencias apagar y riqueza poseer". Aquí está el meollo psicológico. El uranio no solo da poder material, da un poder hipnótico. Su brillo (como el del oro, como el del dinero) nos vuelve idiotas funcionales. Apagar la conciencia no es un accidente, es el requisito indispensable para poseer esa riqueza. Si piensas en el daño, no actúas; para actuar, debes dormir tu ética.

Y el final no es menos dramático, es una bomba de cinismo: "Todo fue culpa del otro, fue el de allá quién empezó; yo tan sólo soy un tonto, un torpe mono con un botón".

Esta es la reflexión más dolorosa. Tras cuatro minutos de declaraciones megalómanas y sed de poder, el personaje se encoge y se hace la víctima. Se desresponsabiliza. El "mono con un botón" es el ser humano actual: tenemos el poder tecnológico (el botón nuclear, el botón de la destrucción ecológica), pero carecemos de la inteligencia emocional para no pulsarlo. Y cuando lo hacemos, señalamos al vecino. Es la infantilización del mal: "No fui yo, fue él", mientras el mundo arde.

El trío Mopo no está haciendo una canción sobre energía nuclear, está haciendo una canción sobre nosotros. Sobre cómo sacrificamos el agua, el aire y la salud en el altar del crecimiento infinito. Sobre cómo acumulamos poder sabiendo que el daño lo pagarán otros. Y sobre cómo, al final del día, nos refugiamos en la estupidez ("soy un tonto") para no asumir que somos cómplices activos.

La canción te interpela: ¿Estás dispuesto a seguir pidiendo "uranio" (tu obsesión particular: dinero, estatus, comodidad) aunque sepas que alguien, en algún lugar, se va a tener que comer el residuo tóxico?

Es, en resumen, de esas letras que deberían doler, y duele porque es verdad. Ahora, apaga la conciencia o cambia el botón, tú eliges.


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Disco completo de Machos Omicron, "Los amantes del club"

Temas:
00:05 El pijo
04:06 Los amantes del club
07:46 El sobón
11:08 El tímido
15:03 El salido
19:03 El oportunista 
22:44 El camorrista
26:20 La buscona
30:18 El mirón 
33:56 El pegajoso 
37:57 El guaperas 

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Las Políticas y su himno “Prepárate”: cuando la protesta se convierte en escenario


En un panorama musical donde la reivindicación social suele dividirse entre la solemnidad del mensaje y la estética del espectáculo, Las Políticas irrumpen como un proyecto capaz de unir ambas dimensiones sin perder autenticidad. Este dúo se presenta como las gemelas de la protesta: dos voces que encarnan las tensiones, contradicciones y pulsos emocionales que atraviesan toda lucha social contemporánea.

- Anabel y Anacel: dualidad convertida en identidad artística

Las Políticas están formadas por Anabel (Ana Isabel) y Anacel (Ana Celia), gemelas en sangre pero antítesis en escena. La primera se mueve con una presencia grave, casi ceremonial: melena negra, voz rasgada, gesto firme. La segunda brilla con un magnetismo eléctrico: pelo gris platino, un agudo desafiante y un instinto natural para teatralizar cada palabra.

La fuerza del dúo reside precisamente en esa fricción estética:

•lo oscuro y lo luminoso,

•lo solemne y lo irreverente,

•la denuncia y la burla,

•el manifiesto y el show.

Esa dualidad no es superficial; es parte de un discurso que entiende la protesta no como un monolito, sino como un espacio donde conviven la gravedad del dolor y la necesidad de convertir ese dolor en poder colectivo.

- “Prepárate”: una historia de violencia machista transformada en himno

El primer gran tema del dúo, “Prepárate”, es una narración en primera persona que aborda una experiencia de violencia machista desde dentro. La letra funciona como una especie de testimonio musicalizado: crudo, directo y sin manera de suavizar sus bordes.

El recorrido emocional de la protagonista es claro y progresivo:

1. El autoengaño inicial (“pensaba que te cambiaba”)

2. El maltrato físico y económico (“me marcabas bien la piel”; “el dinero que ganaba te lo daba a fin de mes”)

3. La huida (“un día dije basta”)

4. El acoso posterior (“vas repitiendo amenazas”)

5. La transformación (“ahora soy otra mujer”)

El estribillo, repetido como un mantra, cumple una función casi ritual: es una reafirmación constante del escape y una invitación a que el público lo coree como si fuese una proclama callejera. La canción está construida para ser gritada, no solo cantada.


- De víctima a agente de autoridad: un giro simbólico e inesperado

El prólogo del tema introduce uno de los elementos más comentados de la pieza: la protagonista anuncia que ha ingresado en la academia de policía. Lejos de ser un simple giro narrativo, la frase funciona como un reverso simbólico del poder.

De quien antes sufría violencia pasamos a quien representa la protección, la ley, el fin del miedo. El cierre —“prepárate para correr… ¡payaso!”— se vuelve catártico, casi teatral, y encaja perfectamente con la estética incendiaria de Anacel, mientras que Anabel sostiene el peso solemne de la denuncia.


- Una canción para ser coreada en plazas, no solo escuchada en cascos

Aunque la letra tiene una estructura tradicional basada en versos y reiteración de un mismo estribillo, la repetición no es un defecto, sino su mayor herramienta expresiva.

“Prepárate” funciona como himno de manifestación, con cadencia de megáfono, con un mensaje diseñado para volverse colectivo. Es música pensada para la calle, para la pancarta, para el coro compartido.


- Una propuesta artística que combina ficción, política y espectáculo

Las Políticas no son simplemente un dúo musical: se presentan como un acto performativo, una ficción política que sirve para amplificar un mensaje muy real. Su estética juega con el contraste, su narrativa con la denuncia, y su música con la catarsis.

“Prepárate” es, en esencia, una canción que convierte la experiencia individual del dolor en una declaración colectiva de poder. Y ahí radica la clave del proyecto: en demostrar que la protesta puede ser seria y espectacular al mismo tiempo; solemne y luminosa; herida y victoriosa.




Zambra Sharqi, el latido oriental que renace en versos

En un rincón donde la tradición se mezcla con la modernidad, surge Zambra Sharqi: un proyecto artístico que rescata la memoria de las danzas orientales y la transforma en poesía cantada. No es solo música, ni solo palabra: es un ritual que evoca la arena del desierto, el perfume del jazmín y el eco de las cimitarras convertidas en guitarras.  

La propuesta, firmada por tres apasionados del antiguo Egipto y la rica cultura africano-oriental, se ha ido tejiendo canción tras canción como un mosaico de libertad y resistencia. Cada pieza es un relato: mujeres que rompen cadenas, califas que escuchan arpegios imposibles, cuerpos que se convierten en armas de sensual belleza y voz.  

En sus letras, la zambra —esa fiesta gitana de raíz andalusí— se funde con el sharqi, la danza oriental. El resultado es un género híbrido, casi mítico, que no se limita a evocar el pasado: lo reimagina. La música mezcla ritmos modernos muy bailables, con instrumentos y sonidos del medio oriente, trasladando de inmediato al oyente hacia paisajes de idílica belleza.  

El público que se acerca a este universo encuentra un manifiesto de identidad. No es casual que los versos insistan en la libertad, en la dignidad, en la llama que comienza. Zambra Sharqi no es solo espectáculo: es declaración política, es poesía insurgente, es memoria que se levanta contra el olvido.  

“Compraré mi libertad, no hay cadena que me venza. Soy la voz que nunca calla, soy la llama que comienza.” Ese remate, convertido en lema, resume el espíritu de la obra: un canto que trasciende fronteras y que se proyecta como símbolo internacional de resistencia cultural, con la imagen de la mujer como centro de poder.  

🌸 Flora Llorente: lágrimas, amor y un silencio que grita 🌸


La nueva musa del pop triste rompe su silencio tras semanas de rumores

Desde que su primer álbum Suspiros de abril se coló en las playlists más melancólicas del país, Flora Llorente se ha convertido en el susurro más dulce del panorama musical. Pero detrás de su voz de terciopelo y sus vestidos vaporosos, se esconde una historia de amor, traición y una polémica que ha hecho estallar las redes.

💔 ¿Quién rompió el corazón de Flora?
Fuentes cercanas a la cantante aseguran que Flora terminó su relación con el productor Leo Varela, con quien compartía estudio, giras… y algo más. “Él quería convertirla en una estrella pop comercial, pero Flora solo quería cantar sobre lo que sentía”, nos cuenta una amiga íntima. La ruptura habría sido tan intensa que Flora canceló dos conciertos y desapareció durante 11 días.

🎤 La canción que lo cuenta todo
Su nuevo single, “No me mires así”, ha sido interpretado por muchos como una carta abierta a Leo. En él, Flora canta:  
“No me mires como si no supieras / que fui tu voz cuando tú no tenías nada”  
¿Indirecta o confesión? Los fans ya han bautizado el tema como “el himno del adiós”.

🔥 Polémica en el backstage
Durante una presentación, Flora fue vista ignorando a Leo en la alfombra roja. Pero lo que más llamó la atención fue su abrazo con Íker Sanjurjo, guitarrista indie y amigo de Leo. ¿Rebote emocional o nueva conexión artística? Ninguno ha querido hablar… por ahora.

💬 Flora responde en exclusiva a Boom Pop
En una entrevista íntima, Flora nos confiesa:  
 “A veces el amor te da canciones, pero también silencios que duelen.”  
Y añade:  
 “No quiero que me definan por con quién salgo, sino por lo que canto.”

📸 Boom Pop te trae en exclusiva las fotos del evento, el análisis de sus letras y un test para saber si tú también eres una “alma Flora”: sensible, intensa y con mucho que decir.

La revista "Radio Ibérica" ya está disponible



"Radio Ibérica" es una publicación de información musical y cultural, dedicada al ocio, la radio y el entretenimiento, así como a la actualidad de la música, especialmente de artistas underground. [ Descargar ] (1,82 MB, pdf comprimido en zip)

Lee y descarga novelas gratis desde Novelas Pulp



Conocidas en algunos sitios como "novelas pulp" (debido a la pulpa de papel utilizada para sus páginas, de bajo coste), o también como "libros de bolsillo" o "bolsilibros", las pequeñas novelas de breves páginas siguen teniendo un gran número de lectores, solo baste recordar la cantidad de ellas que se editan aún hoy, algunas re-ediciones de hace ya lustros. Sin embargo, la gran mayoría no están accesibles para el gran público a través de Internet, entre otras razones porque los derechos de copyright y la piratería han hecho estragos y, además, hay muy pocos sitios en la Red que permita alojarlas de forma gratuita (dejemos aparte lo mal que funcionan sitios como Drive o similares, de alojamiento "en la nube").

Por todo ello, hemos decidido lanzar un espacio dedicado solamente a su lectura online aunque, además, también se puedan imprimir y/o descargar (si instalamos una impresora virtual, como PDFCreator o similares), pudiendo guardarlas, en ese caso, online.

Buisan lanza su último trabajo: "Reconstrucción"


"Reconstrucción" es el nuevo trabajo del dúo argentino de electropop, BUISAN, que ha debutado en el numero uno de álbumes en iTunes Argentina, les une, de nuevo, con el artista argentino ELECTROCHONGO.

Se trata de un mini elepé grabado en Buenos Aires, entre los meses de marzo y abril, es decir, durante esta etapa de confinamiento por el Coronavirus.

Este disco contiene un total de cuatro nuevas canciones, la mayoría inspiradas en la música electrónica de los primeros años 90, sobre todo en las producciones de bandas como Erasure pero vistas con "ojos ripoplatenses" Se trata, pues, de una publicación sorpresa ya que, en un principio, estaba previsto el lanzamiento de un nuevo álbum, el tercero, grabado en Madrid y producido por Javier León pero el confinamiento por el coronavirus cambió los planes del grupo, y de medio mundo.

Lo último de Miriam Rodríguez se llama "Cicatrices"


De la mano de Universal Music, Miriam Rodríguez edita un nuevo disco que lleva por título "Cicatrices" con 13 canciones, una de ellas, además, en colaboración con Pablo López (la cuarta). Una portada sencilla, en blanco y negro y sin mucho esmero, en la que no parecen haber puesto demasiada ilusión (la contraportada tiene el mismo aspecto anodino). Sin embargo lo importante es "lo que hay dentro", es decir, la música, y seguro que este "Cicatrices" de Miriam Rodríguez está a la altura.

A continuación te dejamos con su contraportada.

Aitor Sáez quiere saber "qué tienes tú"


En el CD "Qué tienes tú" de Aitor Sáez, este cantante nos presenta siete pistas, así como dos temas más como "bonus" (dónde quedarán aquellos tiempos en los que los CDs venían con diez canciones, mas alguna más de "bonus", ¿verdad?). Este joven artista con una notable imagen a lo rockabilly (una especie de Loquillo "en jovencito"), ofrece en su disco para "Qué tienes tú" la Universal Music temas como "Todo es perfecto si es contigo", o "Seguiremos unidos", además del mismo sencillo que da título al álbum.

El precio de este "Qué tienes tú" de Aitor Sáez gira en torno a los 10 euros (oferta y descuentos incluidos).

"Spoiler", lo último de Aitana


Tras haber tenido éxito con su anterior trabajo, "Trailer", Aitana continúa la "saga de nombres cinematográficos y llega ahora con "Spoiler".

Este álbum, que como decimos da continuidad a su proyecto anterior "Trailer", que incluye nuevos temas inéditos, y canciones como "Nada sale mal", "Teléfono", "Me quedo con Lola Índigo", "Vas a quedarte, "Las Vegas", "Con la miel en los labios", "Perdimos la razón", "Mejor que tú", "Stupid", "Hold", "Cristal", "Popcorn", "El 13", "Barrio" y, finalmente, "Hielo".

El último trabajo de Ana Guerra, "Reflexión"


A principios de esta año vio la luz "Reflexión", de Ana Guerra. Se trata de un disco en CD proveniente del sello de Universal Music, y en el que la artista busca abrirse paso en el difícil mundo de las discográficas y la música pop. No obstante ocupa unos buenos puestos en pop dance, y las críticas hacia este "Reflexión" son bastante buenas.

La colección esencial de Barbra Streisand


"The Essential, de Barbra Streisand" es un recopilatorio con 2 CDs (22 canciones el primero, y 18 el segundo), que reúne material de cuatro décadas, incluyendo duetos con Donna Summer, Bryan Adams, Celina Dion y Barry Gibb. Además, nos ofrece dos "bonus" en este "The Essential, de Barbra Streisand", "Someday My Prince Will Come" y "Youll never walk alone", que podemos encontrar en las dos últimas pistas del segundo CD.

Sin duda, un trabajo que hará las delicias y encantará a todos los aficionad@s y seguidores de esta veterana artista.

Los ochenta vuelven con el 80'S Pop Annual 2


Os traemos otro recopilatorio, en este caso una colección con algunas de las mejores voces de la década más espléndida del pop, los ochenta. Se trata del "80'S Pop Annual 2", el segundo recopilatorio (tras el "80'S Pop Annual"), que nos viene en discos de vinilo, para que podamos escucharlo con la ambientación y la tecnología de aquellos años (aunque ya el CD empezaba a tomar un cierto protagonismo).

Estos dos recopilatorios se complementan muy bien con el "Disco Classics", que se comercializa también en vinilo. El "80'S Pop Annual 2" tiene un precio de alrededor de 22 euros.

La colección definitiva de Lionel Richie


En Lionel Richie The Definitive Collection, el artista nos ofrece un recopilatorio de muchas de sus mejores canciones. Se trata de dos CDs con 18 temas el primero, y 20 temas el segundo. El precio de la "Lionel Richie The Definitive Collection" es de unos 9 euros (en oferta).

Discografía esencial de Michael Jackson


"The essential" de Michael Jackson es un recopilatorio de dos CDs con 21 canciones el primero (incluyendo su clásico Thriller) y 17 el segundo. Un estupendo compendio sobre los mejores trabajos de una de las más importantes estrellas del rock de nuestro tiempo, muy valioso tanto para coleccionistas, como para quienes quieran tener en un único sitio parte de la discografía del cantante estadounidense. Su precio está en torno a los 15-20 euros.

Nuevo recopilatorio de Amaral


Aquí tenemos lo último de lo último de Amaral, una caja con 6 CDs en donde se hace un repaso a toda su vida discográfica. Lo mejor, es que son temas de estudio, es decir, calidad máxima tal como fueron lanzados. Desde su Amaral en 1998, hasta su Gato Negro y Dragón Rojo (2 CDs) del 2008, pasando por su exitazo "Una pequeña parte del mundo" del 2000, o "Estrella de mar" del 2002.

Su precio es de unos 30 €, aunque lo podemos encontrar en algunos sitios bastante rebajado. Te dejamos con sus carátulas a alta resolución.

Cruz y Gloria, de María Ángeles Ruiz, R.M.I.


Mª Ángeles Ruiz es una joven religiosa de María Inmaculada, con gran talento como autora y un extraordinario don de interpretación. Cuenta con una voz nítida, cálida y penetrante como pocas. Sus melodías son sencillas y originales. Sus letras van desde las pequeñas antífonas y frases incisivas hasta los largos coloquios y oraciones.

Actualmente tiene editados tres discos, uno de los más conocidos es su primer trabajo, "Cruz y Gloria", al que pertenece la canción "Háblame, María" que podéis escuchar tras el salto.